08 abril, 2012

Los desfiles de modelos





Los desfiles son como un teatro sin texto y cuyo argumento repetitivo es representado, una y otra vez, por bellos  autómatas  ataviados con variados y atrevidos atrezos.

El espacio escénico en el que se desarrolla el desfile, es alargado y en forma de pasarela, de ahí su nombre, y alrededor de él, un público distinguido observa, comenta y, de vez en cuando, aplaude las propuestas que en la calle artificial le son mostradas.

La trama teatral está al cargo de personajes de anatomía melancólica que recorren el escenario a ritmo sincopado, como robots, con mirada y expresión distante, para no desviar la atención de los ropajes que cubren sus delgados cuerpos, verdaderos protagonistas del evento. Los modelos están contratados como simples porteadores, aunque en este caso, de liviana carga.

Al final, de la obra,  el autor y actores salen a saludar y recibir el aplauso de ese público distinguido que quizá, algún día, llegue a disfrazarse con las propuestas que acaba de ver.

08 marzo, 2012

El Mercado


El mercado, “los mercados"


Todo el mundo acepta que el mercadillo es un todo a 100 al aire libre donde, por poco dinero, el gen del consumo se sacia.

También se sabe que el mercado, ubicado en edificio sólido y bajo techo, tiene la función de distribuir e intercambiar productos locales relacionados, mayormente, con el paladar y el buen apetito.

Lo que no se entiende muy bien es el vocablo “los mercados”, latiguillo peyorativo, y “chivo expiatorio”, utilizado para explicar el bache actual.

Desde esa pereza intelectual que todos tenemos para analizar lo complejo, a los mercados se les atribuye el papel del “maligno”, la responsabilidad de todos los males y la usurpación de las libertades individuales y colectivas. Es verdad que la usura acecha donde hay “mercados”, pero también es verdad que donde no los hay el barbecho productivo es casi total.


 ¡Tan difícil sería poner al prójimo por delante o, al menos, al lado de la economía!  



22 febrero, 2012

Obvio




Obvio, lo obvio, parecería que no precisa aclaración, bueno, pues sí.

            Estoy en condiciones de anunciaros que lo obvio, que presume de ser claro y de fácil deducción,  admite interpretaciones y que, estas, pueden ser dispares y, tan dispares, que parecerá que estamos hablando de hechos, y sucesos, distintos. Obviamente de lo confuso, e incierto, ni hablo, pues daría pie a enredarlo más y, esa, no es mi intención, como habréis podido comprobar, ….obviamente.